Las ventajas de la bicicleta holandesa

La bicicleta holandesa constituye un medio de transporte ecológico concebido para ser usado todos los días. Se beneficia de una ergonomía inapelable para que el pedaleo cotidiano se convierta en un verdadero placer y en fuente de bienestar.

La bicicleta holandesa ofrece una posición confortable para la espalda

Sobre una bicicleta de carreras o de montaña, la posición inclinada hacia delante permite una notable ganancia aerodinámica a partir de los 30km/h. En contrapartida, para mirar la carretera hay que levantar la cabeza, en perjuicio de las cervicales, al tiempo que el peso del cuerpo, que se inclina hacia delante, castiga los hombros.

La posición de pedaleo erguida de la bicicleta holandesa tradicional permite conservar la curvatura natural de la columna vertebral y aliviar la espalda.

Para que las vibraciones de la máquina no hagan que la espalda se resienta, el cuadro tradicional de la bicicleta holandesa está hecho con acero, un material flexible que recupera su forma tras una deformación, las ruedas de 28 pulgadas,  más grandes que las de 26 pulgadas, absorben mejor las irregularidades de la calzada y el sillín de cuero tiene suspensión.

En las bicicletas holandesas de última generación, el aluminio o el scandium permiten reducir el peso, aunque aportan una mayor rigidez que podrá compensarse con suspensiones, ya sea en la horquilla o el sillín.


Atención : para obtener una buena postura de pedaleo, es importante elegir un cuadro de su talla; por consiguiente, las bicicletas holandesas se encuentran disponibles en varias tallas de cuadro.


Una seguridad optima

Ver y ser visto son las palabras clave.

La iluminación ha protagonizado un progreso importante en los últimos años, con la llegada de las bombillas halógenas y de las luces de leds de bajo consumo energético.

Progresivamente, la alimentación por dinamo a la rueda ha dejado paso a una dinamo integrada en el buje delantero, más potente y muy silenciosa.

Las células fotoeléctricas permiten la puesta en marcha automática de las luces. En los modelos de gama alta, un condensador permite mantener las luces encendidas algunos minutos en parado, para permenecer visible incluso cuando la bicicleta se encuentre parada.

Los neumáticos de las bicicletas holandesas permiten que de noche la bicicleta sea vista desde muy lejos por los coches.

Un medio de transporte fiable todos los días

Para poder ir al trabajo o llevar a los niños al colegio todos los días de la semana, la bicicleta holandesa debe ser fiable y no requerir nada más que unas revisiones espaciadas en el taller de bicicletas.

Una bicicleta con desviador, frenos en V y tubulares tiene unas buenas prestaciones, pero exige un mantenimiento acusado.  Por lo tanto, la bicicleta holandesa emplea soluciones radicalmente distintas para ir al taller lo menos posible:

 
. el desviador es sustituido por una cambio de marchas integrado en el buje trasero que solo requiere de mantenimiento cada 5000 km, como, por ejemplo, el cambio Shimano Nexus 8
 . los frenos a la llanta son reemplazados por frenos integrados en el buje, al abrigo de la intemperie ; las zapatas de freno resultan prácticamente indesgastables
 . la cadena fina para desviadores es sustituida por una cadena ancha, robusta, regulable en tensión y que no se sale
. los neumáticos son reforzados para prevenir el riesgo de pinchazo
  . el contrapedal permite evitar la utilización de cables (aunque también es posible, para aquellos que rechazan el contrapedal, disponer de manetas en el manillar para accionar los frenos delantero y trasero)


Incluso con los mejores componentes, el ensablaje requiere un cuidado muy específico (respetar los pares de apriete, aplicar grasa entre el acero y el aluminio,...) : los artesanos holandeses que montan la bicicleta, lo hacen con los máximos estándares de calidad desde 1881.

La ropa permanece limpia

Contra los charcos, se dota a los guardabarros de protectores antisalpicaduras.

Para evitar que los bajos de los pantalones toquen la cadena, ésta se encuentra íntegramente carenada.

Para evitar que el óxido manche la topa, los cuadros de acero de estas bicicletas tradicionales se encuentra protegido por pintura epoxídica, la tornillería es inoxidable y los guardabarros son zincados antes de pintarse. Hay que decir que en Holanda el agua siempre está presente y que las bicicletas mal protegidar se oxidarían con rapidez.

Para el transporte de los niños
Los portaequipajes de las bicicletas holandesas tradicionales son de acero de gran diámetro o de robusto aluminio para soportar el peso de un niño.
Para las mamás que quieran instalar un asiento infantil delante, hay cuadros alargados de estructura baja.
Para las familias numerosas o los repartidores, las bicicletas y triciclos de carga y transporte, dotados de un gran cajón de madera delantero, ofrecen una solución muy práctica en ciudad.


Para un uso rutero

Antes de la llegada del coche, la bicicleta holandesa tradicional se utilizaba como medio de transporte y permitía recorrer grandes distancias por caminos cuyo estado era muy variable.

Para recorrer grandes distancias, se le da prioridad a un cuadro con barra horizontal (llamado equivocadamente cuadro de caballero), más rígido, en detrimento del cuadro mixto de estructura baja (mal llamado cuadro de señora).

En las bicicletas holandesas de última generación, el manillar de ciudad es reemplazado por un manillar que ofrece múltiples posiciones, para poder elegir entre una postura erguida o semiinclinada, los frenos integrados en el buje son reemplazados por frenos hidráulicos a la llanta más potentes a partir de los 25 km/h, se montan soportes para alforjas en la parte delantera de la bicicleta para repartir la carga y el cambio de marchas cuenta con 8 o 14 relaciones (cambio Rohloff).

Disuadir al ladrón

Las bicicletas holandesas integran un antirrobo de arco con una llave y una palanca. Se gira la llave, se baja la palanca y un arco se desliza entre los radios de la rueda trasera.  Basta con 3 segundos.

Para complementarlo, si lo desea un cable le permitirá anclar la bicicleta al mobiliario urbano.
 
Para saber más sobre la bicicleta holandesa, le invitamos a vistar el sitio amsterdamer.fr para descubrir una gran variedad de modelos adaptados a usos variados. También puede ponerse en contacto con nosotros por correo electrónico(amsterdamer@oxatis.com).

Catherine DUVAL